UN NUEVO MINISTERIO PROFÉTICO (Comentario de 2 Reyes 2:1–25)

El último ministerio de Elías fue cuidar de los profetas que estudiaban en una escuela profética, fundada durante la dinastía del rey Omri y que después desapareció. Éstos eran clave para promover la verdad y la adoración a Jehová que Acab intentaba sustituir con la de Baal. Elías se dedicó a animarlos y apoyarlos, y quizá tuvo parte en la fundación de la escuela. De ésta surgió Eliseo para reemplazar al profeta Elías y así empezó un nuevo capítulo del ministerio profético de Israel.

Insistencia de Eliseo 2:1–6

Antes de la milagrosa ascensión de Elías, Dios preparó a todos para aquel evento; Eliseo ya lo sabía de antemano (2:3–5) y aparentemente Dios ya lo había revelado a todos los profetas con el fin de fortalecer su fe. La historia empieza con una escena entre Elías y Eliseo que salen juntos de Gilgal hacia Bet-el.

Elías pidió a Eliseo que se quedara en Gilgal, quizá para tener la oportunidad de encontrarse a solas con Dios en el camino, o tal vez para probar la fe de Eliseo. Éste insistió en continuar con Elías por el intenso deseo que tenía de estar con él y para no perderse de nada de lo que pudiera ocurrir.

Bet-el era el principal centro de adoración a Baal y se ubicaba a 16 kms. al norte de Jerusalén. Allí también radicaban los estudiantes profetas, mismos que salieron a recordar a Eliseo que ese día Dios se llevaría a Elías. “Sobre ti” (vv. 3, 5) es una expresión que alude al “maestro” o “supervisor”.

Eliseo sabía que el día había llegado para que Dios escogiera al sucesor de Elías. Esto no quiere decir que esperaran un sucesor, sino que sabían que el gran profeta no se quedaría entre ellos. Posiblemente por esta razón, Eliseo insistió en seguir a Elías hasta Jericó aunque Elías le pedía que no lo acompañara (“vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré” v. 4b).

Por tercera vez lo probó Elías en Jericó, pidiéndole que lo dejara solo, porque Dios le pedía ir al Jordán. Y por tercera ocasión, Eliseo insistió en acompañarlo.

 DIOS BENDICE AL QUE INSISTE

EN SER BENDECIDO.

 

Elías asciende en un torbellino 2:7–11

Llegando al Jordán y con los cincuenta profetas mirándolos a distancia, Elías hizo un último milagro al dividir las aguas del río. Esto debe haberles recordado a Josué, el sucesor de Moisés. ¿Quién tendría el valor de seguir a Elías y pagar el alto precio que él había pagado? Tal vez fue por eso que los cincuenta candidatos se mantuvieron “a lo lejos” (v. 7) y Eliseo no lo dejó, insistiendo en querer continuar su ministerio. El_as y Eliseo

Habiendo cruzado los dos el Jordán, Elías declaró a Eliseo: “Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti”. Él pidió: “que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí” (v. 9). Por fin Eliseo supo la razón por la cual no lo dejaba solo. Lo que quería no era sobrepasar a Elías en sus hazañas milagrosas, sino recibir una doble porción de su fe como sucesor legítimo así como bajo la ley hebrea, el primogénito pedía su herencia al padre.

Esto significa que Eliseo estaba dispuesto a seguir a Jehová a toda costa sin tomar en cuenta el precio que tendría que pagar por ser doblemente responsable (“cosa difícil has pedido” v. 10). Elías entonces le propuso una condición: “si me vieres cuando fuere quitado de ti (v. 10), entonces sabrás que Dios te ha escogido”.

Su título como sucesor dependía de su habilidad y persistencia en ver y entender el mundo espiritual. Su determinación y valentía fueron recompensadas cuando vio el “carro … con caballos de fuego” llevándose a su héroe en un torbellino.

 Introducción del nuevo profeta de Israel 2:12–15

Mientras Eliseo miraba la espectacular visión, exclamó: “Padre mío, Padre mío” mostrando dependencia y respeto absoluto hacia Dios. Y de Elías exclamó: “gente de a caballo”, representando las fuerzas divinas que eran las defensas verdaderas de Israel. El carro era el armamento más poderoso de aquellos tiempos y representaba el poder supremo de Dios. Elías había sido el instrumento divino escogido para realizar sus propósitos en aquel reino apóstata.

Su siguiente acción, golpear el río Jordán con el manto que Elías había dejado, fue señal de que ahora Eliseo detentaba las mismas responsabilidades de aquél. Los profetas todavía estaban al otro lado y pudieron ver que en efecto el espíritu de Dios descansó sobre Eliseo. Éste les hizo la pregunta: “¿Dónde está Jehová el Dios de Elías?” como si dijera: ¿están ustedes convencidos de que yo soy el que continuará el ministerio profético? Entonces ellos mostraron su comprensión postrándose ante Eliseo. Esto no significa que lo adoraron, sino que, siendo ellos también profetas, de esa forma mostraban respeto y honra al sucesor genuino de Elías.

 ¡ES MÁS FÁCIL TENER OPINIONES,

QUE CONVICCIONES!

 

capa-de-elias[1] Búsqueda del cuerpo de Elías 2:16–18

Los profetas no entendían que Elías había ascendido físicamente a la presencia de Dios e insistieron en buscarlo para enterrarlo para que no sufriera la maldición de no ser sepultado. Es obvio que ellos no lograron ver el “rapto” que Eliseo vio y quedaron fuera de la maravillosa visión por no desear tan intensamente ser como Elías. Buscaron durante tres días sin encontrar cosa alguna (como en el caso del cuerpo de Moisés que tampoco fue hallado) y por fin se convencieron de que Elías había sido trasladado al cielo por Dios.

De cuántas bendiciones nos perdemos y a cuántos trabajos inútiles no dedicamos, simplemente por no tener fe en la palabra de Dios. Ellos sólo tenían que creer lo que Eliseo dijo: ¿Acaso no acababa de separar el río Jordán, comprobando que su palabra era verdad? Muchas veces es más fácil insistir en ideas, métodos, costumbres y opiniones personales o tradicionales que abrirnos a nuevas posibilidades y experiencias. ¿Estamos atentos a la voz, métodos y experiencias que Dios tiene para nosotros? ¿Cuántas bendiciones han quedado invisibles o fuera de nuestro alcance porque preferimos conformarnos con lo poco que tenemos o por miedo a entregarnos completamente a Dios?

  “PORQUE ¿QUIÉN ESTUVO EN EL SECRETO DE

JEHOVÁ, Y VIO Y OYÓ SU PALABRA? ¿QUIÉN

ESTUVO ATENTO A SU PALABRA, Y LA OYÓ?”

(JEREMÍAS 23:18)

Bibliografía:

Brian M. Teachout, Estudios Bíblicos ELA: La Ruina De Un Reino (1ra Y 2da Reyes) (Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas, A. C., 1996), 94-99.

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Publicado el 25 febrero, 2013 en LIBROS DE LA BIBLIA. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. No vivan de la hitoria si no de lo que Dios tiene para utedes donde esta ese poder si es el mismo Dios . sabe esta hay pero nadie lo busca porq el pueblo se a dedicado a estudiar a Dios y su profecta y no se preucupan de tener un encuentro con Dios en el secreto con ayuno y oracion y vijilia .pero hoy vemos intituto biblico universidades cristiana que nos alejan del proposito de Dios aquiriendo sabiduria de hombre gloria terrenal y Dios quiere q le busquemos a El que vivamos nuetra propia experiencia entoce vamos a la biblia y veremos que en nosotros tambien se cunplio ese poder que tenia elias y los profecta .despierta pueblo .mira a vision en cristo internacional alli te dara cuenta q as perdido el tiempo en religiosida y repitiendo la repetidera en otra palabra as perdido mucho tiempo y no sabe cual es tu llamado ni para q fuite llamado y quien te llamo y cual es tu mision y funcion aqui en la tierra.

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