Archivos Mensuales: octubre 2013

DIALOGANDO CON LA EVOLUCIÓN… Una perspectiva bíblica (Parte 1 y 2)

PARTE 1
Rabinos rechazan la evolución

evolucionPromoción de Pepsi – «¡No!»

Recientemente Pepsi Cola sacó una nueva promoción en Israel – la cual pronto fracasó. Los rabinos ortodoxos estaban encolerizados por la promoción que incluía un gorila caminando por un sendero de la evolución hasta llegar a ser un «Pepsi Kid» («niño Pepsi»). El mensaje: Pepsi es la meta final de la evolución.

Los rabinos no se sentían complacidos. Denunciaron la propaganda como algo en contra de la enseñanza bíblica de la creación, y amenazaron con un boicot. Pepsi modificó la promoción.

Una encuesta reciente por Gallup encontró que casi la mitad de la población de los Estados Unidos respondería de la misma manera. El 47% cree que Dios creó a los seres humanos como tal, hace unos 10,000 años. Otro 40% cree que el tiempo fue hace millones de años, pero que Dios dirigió el proceso. Sólo un 9% cree en la evolución por leyes naturales estrictas, sin Dios.

Sin embargo, irónicamente, las escuelas y universidades públicas enseñan a la juventud la evolución sin Dios. Y la gran mayoría de las personas no saben qué responder. Sabemos lo que creemos, pero no podemos dar una explicación del porqué.

Pero existe un argumento en contra de la evolución que es fácil de entender, que ha sido conocido por siglos, y que usted puede utilizar cuando habla con amigos y maestros.

Empecemos. La evolución da por sentado que el cambio en el mundo es sin límite. Obviamente, uno que quiere sacar elefantes y pulpos de una sola célula inicial tiene que asumir que el cambio biológico es casi sin límites.

El problema es que todos los cambios que hemos observado son limitados. El agricultor puede criar maíz más dulce, rosas más grandes o caballos más rápidos, pero siguen siendo maíz, rosas y caballos. Nadie nunca ha producido un género nuevo. Los evolucionistas toman estos cambios pequeños y especulan que pueden haberse dado cambios más grandes a lo largo de millones de años.

Ahora, no hay ningún problema con las especulaciones en sí, pero esta especulación en particular no tiene bases. Los cambios producidos por las modificaciones de organismos no continúan con un paso parejo en cada generación nueva. Por el contrario, comienza con cambios rápidos, y luego alcanza un nivel que nadie puede cruzar.

Si se trata de cruzar un cierto nivel, el organismo se hace más débil, más dado a enfermedad, hasta llega a ser estéril y muere. Así que, usted puede criar rosas más grandes, pero nunca criará una tan grande como un girasol. Usted puede criar caballos más rápidos, pero nunca hará uno tan rápido como un cheetah.

La selección natural es limitada

Darwin creía que la naturaleza podía seleccionar entre los organismos, al igual que lo hace un administrador de ganado. Es por esto que él llamó a su teoría «selección natural». Pero si lo hace un administrador o la naturaleza, esta selección sólo produce cambios limitados – no el cambio sin límite que requiere la evolución.

Así que, no se intimide cuando todos parecen estar promoviendo la evolución – desde las escuelas públicas hasta Pepsi Cola. Si los científicos se apegan a la observación, lo único que se ha visto son modificaciones dentro de las categorías existentes de los seres vivos; jamás se ha visto un surgimiento de una categoría nueva.

Como el libro de Génesis lo dice, Dios creó los animales para reproducirse «según su género». Fueron creados para permanecer fieles a su especie – lo mismo que la crianza de los animales muestra hoy en día.

 

PARTE 2

¿Prueban la evolución?

Los pequeños monstruos de las cuevas

Recientemente algunos científicos descubrieron un mundo de pequeñas criaturas nunca antes conocidos. Una cueva en Rumania fue abierta y reveló arañas vampiros, moscas sin alas, alacranes de agua que producen tubos para respirar bajo agua, y animalitos (sanguijuelas) que chupan lombrices enteras como chupar un espagueti. Los reporteros proclamaban el descubrimiento como evidencia para la evolución. ¿Lo es?

Las arañas vampiros son siempre arañas; las moscas sin alas son siempre moscas; los alacranes y sanguijuelas siempre son reconocibles como alacranes y sanguijuelas.

No, los pequeños monstruos de la cueva no prueban la evolución. Sólo prueban la «reproducción según su género y especie» – como lo dice Génesis.evolucion.jpg 2

Los científicos son dados a presentar cualquier forma de cambio como prueba de la evolución. Pero la evolución no es cualquier cambio; es el surgimiento de nuevas categorías de seres vivos. Las criaturas de la cueva no representan nuevas categorías. Son simplemente modificaciones de categorías existentes.

Los que creemos en la creación hecha por Dios aceptamos esta clase de modificaciones dentro de las especies. El mismo Dios que creó los animales «según su género y especie» también debe haberlo creado con la capacidad para adaptarse – si no, estos géneros no hubieran durado mucho tiempo.

Carlos Darwin comenzó mal con su teoría de la evolución hace más de un siglo cuando incluyó la adaptación como evidencia de la evolución. Fue un error cometido en reacción contra la posición del «creacionismo» (los que creen en la creación hecha por Dios según la Biblia). Muchos «creacionistas» en aquel entonces enseñaban que los seres vivos nunca cambiaban en nada. Para Darwin aún las adaptaciones pequeñas mostraban evidencia para la evolución.

Los creacionistas de aquel entonces también enseñaban que ninguna especie se había extinguido. Para Darwin la extinción de especies también contaba como evidencia para la evolución.

Los creacionistas enseñaban que los seres vivos fueron creados en el lugar geográfico en que se encuentran hoy. Las jirafas fueron creadas en el África, búfalos en Norteamérica, Llamas en Sudamérica. Por lo tanto, las migraciones de animales también contaban para Darwin como evidencia de la evolución.

Hoy, por supuesto, ninguno de estos factores afectan el debate sobre la evolución. Las teorías anteriores de los creacionistas dependían más de la filosofía griega, que enseñaba que las especies eran eternas. Pero los creacionistas de hoy somos guiados más por las escrituras.

Dios dice en el libro de Génesis que creó cada animal según su «género» – no creó todas las especies. Esta frase «según su género» sugiere que el límite entre géneros es definido por la reproducción: un «género» es un grupo que puede reproducirse entre sí.

“Adaptación” y “evolución” son cosas distintas

Toda la familia de gatos – desde gatos de casa hasta leopardos y tigres – forman una cadena que constituye un sólo «género». Lo mismo con los perros, desde las mascotas de casa hasta lobos y chacales.

Y podemos testificar de la gran diversidad que puede suceder dentro de los géneros creados. Los perros domesticados alcanzan desde el pequeño Chihuahua hasta el San Bernardo gigante – pero nunca dejan de ser más que perros.

Cuando Darwin hizo su viaje famoso a las islas Galápagos descubrió pájaros (pinzones) y tortugas que variaban un poco de isla en isla. Creía que había descubierto el proceso de la evolución en moción. Pero los pinzones siempre eran pinzones – no se hicieron otra especie de pájaro – y las tortugas siempre eran tortugas.

Hoy usted y yo podemos darle vuelta a la tortilla con respecto a Darwin. Lo que sus pinzones realmente muestran – igual a los pequeños monstruos de Rumania – es que los cambios siempre suceden dentro de los límites de los géneros creados. Igual como lo dice Génesis.

Autor: Chuck Colson

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